Afortunadamente la realidad vivida no puede reducirse a la virtualidad, entonces continuarán los encuentros cara a cara que tienen su encanto, aunque son muy antiguos, pero insustituibles, los llamados telefónicos, las notitas en los cuadernos de comunicaciones, las reuniones de padres y entrevistas. Apelamos a la presencia y el acompañamiento de ustedes, familia, en todas sus formas. Porque la escuela no es una familia, aunque es un lugar en que están en juego las emociones, el afecto, los valores. Ustedes son irremplazables para sus hijos y nosotros acompañaremos con nuestro oficio de enseñar, partiendo de la confianza mutua (escuela-familia). Entendiendo por confianza la posibilidad de creer en alguien o algo, de tener esperanza y ciertas seguridades. Confianza en que estamos juntos, comprometidos en el crecimiento de nuestros jóvenes: ustedes sus hijos, nosotros nuestros estudiantes.
En el trascurso del año tendremos muchas experiencias y propuestas pero paso a contarles sólo algunas de ellas. Continuaremos empleando estrategias para estimular el gusto por la lectura como práctica individual y colectiva, como ocasión para el acercamiento entre las personas. Recurriremos nuevamente a convocar a la familia a visitarnos, con un libro bajo el brazo. Crearemos espacios de reflexión sobre el lenguaje y la importancia de una comunicación eficaz, ya que de ello dependen las relaciones humanas, la formación de personas críticas y capacitadas para desempeñarse en el mundo actual. Cuántos conflictos podrían resolverse si no hubiera malos entendidos o si se aclararan redefiniendo las palabras que usamos, y ni que hablar de los sobreentendidos.
Por último quisiera comentarles que la reformulación del sistema de Tutorías (ver artículo de Lic. María Pía Luzzi) implementada este año pondrá su acento, entre otras cosas, en mejorar la comunicación y para esto es indispensable valorar el uso de las palabras, la reflexión sobre su uso, la forma en que fueron dichas, la expresión, incluso la ausencia o escasez de las mismas.
Este año Buenos Aires ha sido declarada Capital mundial del Libro y la lectura: libros (textos tradicionales, historietas, libros digitales, etc.), práctica de lectura, palabras, ortografía, comprensión lectora, autores, el proceso de comunicación deberán ser algunas pistas para generar con mayor énfasis nuestro trabajo en el 2011. Y como no es sólo función de los Profesores de Lengua contribuir a la formación lectora, todos los docentes debemos comprometernos en esta tarea y la familia puede aportar lo suyo.
Con afecto.
Miriam Alonso
Rectora del Nivel Medio |