BANDA SINFÓNICA - Crónica de una salida

Jueves, Agosto 27 – 8:15 AM – En el aire se respira un clima de ansiedad mezclada con nerviosismo. En sus caras una sonrisa asoma tímidamente como el sol de la mañana.

8:20 AM – los sonidos aun están dormidos esperando que los pequeños músicos los despierten y los arrojen por el aire para que jueguen juntos alrededor de las cabezas de los niños.

8:30 AM – Ya en su lugar, donde se cocinan los sabores de cada melodía con distintos ingredientes, el equipo a punto de salir al campo de juego resuelve los últimos detalles del viaje más esperado.

8:45 AM – Solo una cantidad de minutos los separa del momento que tanto se hizo esperar, ese, el cual hace algunos meses nació como proyecto.
Sobre una cinta larga se desplazan embarcados en una cuna de oro, como si una gran alfombra roja se hubiese extendido ante ellos desde el lugar en donde serán felices.

9:05 AM – Una gran puerta se abre ante sus ojos, como un castillo medieval que recibe a sus caballeros que regresan victoriosos junto a los suyos.

9:30 AM – Los primeros compases se ponen en funcionamiento como una cinta de película que comienza a rodar y proyecta una cuenta regresiva.

9:52 AM – La música empieza a relajar suavemente el ambiente. Solo unos minutos los separa del instante en que el sueño se vuelva realidad, o no.

9:58 AM – Los primeros oídos se hacen presente en el auditorio, miran curiosos y extrañados como si no supiesen lo que está por ocurrir.

10:10 AM – Silencio. Hay magia en el lugar. Esa magia que transporta a los asistentes a lugares maravillosos.
Estupefacto está el público al escuchar lo que se les está  regalando. Nadie puede creer el talento de los músicos. Los magos.

10:41 AM – Parecen estar suavemente elevados del suelo. Ante ellos desfilan en sus pantallas perlas negras y blancas que les indican el camino.
El sueño sigue siendo plácido y tranquilo.
Una llovizna de aplausos cada vez más fuerte cae sobre ellos y los moja de satisfacción como premio a muchos días de estudio.

11:12 AM – El concierto esta terminando. El ritmo de la percusión alienta el aplauso de los presentes. Los acordes de los teclados tratan de aminorar la velocidad para evitar el final. Pero la melodía de los vientos, fuerte como un huracán en su momento más agresivo, anuncian el desenlace.

11:14 AM – El aplauso es incesante. La euforia y algarabía de los niños no tiene medida. El viaje ha terminado y nadie quiere irse.
El equipo exhausto, después de una hora de juego, aterriza y llega a buen puerto. La felicidad se apoderó de sus corazones que todavía laten con fuerza como el bombo marcando el tiempo.

11:18 AM – El sueño llega a su fin. Las caras de felicidad de los músicos es imposible de esconder. Pero... no quieren esconderla. La magia todavía sigue en el aire.

11:23 AM – Un rico desayuno los invita a compartir lo que han vivido. Las copas se levantan y se juntan en el medio festejando un triunfo que se forjó en grupo.
Un trabajo cumplido cuyas únicas herramientas fueron el compañerismo, la solidaridad y la suma del esfuerzo personal; donde cada uno fue importante.

11:45 AM – Otra vez en casa. La alegría es desbordante. El sueño parece haberse concluido.

La Banda Sinfónica por primera vez realizó un concierto didáctico en una escuela en donde mostró a sus alumnos el repertorio y ejecutaron individualmente para mostrar cada instrumento.
Muchos horas de práctica se vieron reflejados en una sublime presentación. La educación y la responsabilidad es el estandarte que llevaron delante, representando con excelencia a la institución.
Me siento orgulloso de cada uno de ellos y me siento un privilegiado de ser testigo de su crecimiento.


11:46 AM – Un nuevo sueño comienza…

 
 

Una visita muy especial

En representación de toda la comunidad educativa del nivel primario del Instituto San Pío X quiero expresar un agradecimiento muy especial a los alumnos y docentes de la Banda Sinfónica del Instituto Educativo Modelo que nos visitaron el jueves 27 de agosto.
         Realmente hemos disfrutado del concierto didáctico que brindaron a los chicos de 3º, 4º y 5º grado. Fue una experiencia enriquecedora e inolvidable. Nuestros maestros y alumnos se han sentidos muy complacidos y conmovidos al ver y escuchar el maravilloso trabajo realizado por la Banda.
Así como la palabra hablada es la materialización del pensamiento, y el sonido del lenguaje es la materia con que contamos para producir una comunicación, la música es la materialización de los estados de ánimo. Vivimos realmente una experiencia que elevó el ánimo a su máxima expresión.
La Banda Sinfónica del IEM logró comunicarse a través de los sonidos y con diversos estilos trasmitieron a través de la música  pensamientos,  ideas,  aspiraciones y estados de ánimo.
¡GRACIAS! por visitarnos y las puertas de nuestra casa están para ustedes siempre abiertas.
Un abrazo fraternal y que Dios los bendiga!!!

Prof. Hernán Marcovecchio